
Vengo hasta ti descalzo.
Silencioso.
Rigido y solemne.
Como en un templo japonés.
A que me respires zen por los cuatro costados. A hacer brotar las flores de ahazar y de loto.
Y descubrir que en el fondo todas las paredes son de papel.
Escapar de Shibuya contigo y aprender a hacerle kendo a las malas sensaciones….
Mirarte y que este todo en orden.
En silencio.
…..
Como en un templo japonés.
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