“Sólo es hermoso el pájaro cuando muere destruido por la poesía”
Leopoldo María Panero
“Para sondear el abismo se necesita tener alas para poder volver”
Mário Cesariny
A veces incendiamos nuestros nidos
para sumergirnos en la noche,
y hay bares como luciérnagas,
bares en los que cada copa vacía
es un palacio de cristal,
bares con esquinas marchitas
donde las lágrimas forman telarañas,
bares para perseguir
a la luna mordida de los sujetadores
y buscar el rocío de las pieles
y volar como el hielo entre el humo
—hielo eres y en hielo te convertirás
ave eres
y durante el polvo
te convertirás—
nosotros,
que hemos bebido los licores transparentes
y el zumo de los campos de cebada,
que hemos desordenado las flores amarillas,
que hemos escondido el amor en los contenedores,
doble o nada,
la vida o la nada,
hasta salir a la luz del día
con los ojos mojados de palabras
y volar hacia la última ventana
mientras el sol va fundiendo nuestras alas.
Porque siempre nos gustó morir destruidos por la poesía.
Para Kike